Cientos de casos de coronavirus (COVID-19) se reportan cada día, y actualmente hay 88.948 infectados en todo el mundo. El virus se expande a una velocidad mayor que los datos y la información, y las fake news no hacen más que crear pánico en la población. Miles son las formas en las que podemos prevenir y evitar la propagación del famoso virus, y entre ellas el uso del big data nos está ayudando a contener la proliferación de la enfermedad.

El Big Data está compuesto por datos variados, de un gran volumen y que se producen a una velocidad vertiginosa (lo que se conoce como “las tres V” del Big Data). Son datos complejos y de un gran tamaño, aunque ya sabes lo que dicen “El saber no ocupa lugar”. Son tan complejos que un software corriente no será suficiente para trabajar con ellos. Sin embargo, trabajar con este tipo de datos se ha vuelto una tarea crucial para saber qué hacer y qué problemas existen, ya que nos permite abordar la problemática de la mejor forma posible. Y con el brote actual del coronavirus, el big data no se queda atrás.

Una empresa de inteligencia artificial canadiense, BlueDot, envió a sus clientes un aviso de no viajar a Wuhan por el brote del virus 10 días antes de que la OMS declarase la alerta. ¿Cómo lo hicieron? Utilizaron un algoritmo que procesaba el lenguaje natural, analizando cientos de miles de informes en 65 idiomas distintos cada día, además de distintas fuentes alternativas, detectando así la alerta sanitaria. Y es que el big data no solo es usado por empresas para conocer a sus consumidores, optimizar sus procesos y conseguir más ventas, sino que en la actualidad la tecnología de datos y la sanidad, al igual que muchos otros sectores, se han aliado para poder prevenir y saber actuar ante un virus como el actual.

Por otro lado, el gran asiático no ha dudado en implementar medidas de control debido al COVID-19 para contener el contagio en todo el país, y ha echado mano al big data. Tal es así, que para controlar a los ciudadanos dentro de las zonas de riesgo se ha desarrollado una aplicación que, gracias al big data, rastrea a las personas para saber si han estado en contacto, o cerca, de alguien infectado. Así, también se ha creado una aplicación que mediante códigos QR clasifica a los ciudadanos en tres distintos colores (como un semáforo): verde, para aquella persona que puede moverse con total libertad; amarillo, para aquellos que han estado en zonas de posible peligro; y rojo, para aquellos que han estado en zonas afectadas gravemente por el virus y deben permanecer en cuarentena. Todas las personas en unas 200 ciudades de China tienen como obligación descargarse esta aplicación para poder identificar más fácilmente posibles casos, y descargarla permite que la policía pueda acceder a los distintos datos sobre los ciudadanos.

Muchas personas piensan que China utilizaría estas aplicaciones en un futuro para poder controlar de forma más cercana a sus ciudadanos una vez “acabe” la epidemia, ya que los smartphones permiten una mayor intrusión en la vida de las personas, y podrían ser más efectivos que las miles de cámaras que el país tiene instaladas en sus calles para reconocer a sus ciudadanos. Pero si de algo no cabe duda, es que a pesar de que las medidas impuestas en el país para contener el virus han sido efectivas, siendo los contagios detectados en los últimos días los más bajos desde el mes de enero.

El big data y la tecnología son nuestros más fieles aliados en situaciones como esta, y no únicamente para todas aquellas empresas que quieran triunfar. Sin duda pueden ayudar a frenar la epidemia y a contener los contagios dentro de cada región. Sin embargo, no te olvides de: mantener una higiene de manos constante, mantente informado y no te dejes llevar por las fake news que inundan las redes desde hace semanas.