Siempre nos centramos en el posicionamiento SEO como el más importante pero… ¿alguien recuerda que es Google quién lo maneja todo? Es por ello que no podemos olvidarnos del posicionamiento SEM. 

Para entender la diferencia, hay que tener claro que el SEO es el proceso que realiza constantemente el propietario de la web para optimizarla y conseguir aparecer en primer lugar en los buscadores. Sin embargo, con el posicionamiento SEM se pretende conseguir el mismo objetivo pero mediante el pago directo por la publicidad al propio motor de búsqueda y de forma más inmediata.

Anuncios Google

Por ello, aquí te mostramos el SEM en el buscador más utilizado en todo el mundo: Google.

En lo más alto del buscador y en los laterales aparecen las primeras webs, precedidas por la palabra “Anuncio”. Estas plataformas son las que han pagado a Google por aparecer en los primeros puestos del motor de búsqueda. Debajo del posicionamiento SEM nos encontramos con el posicionamiento SEO. Es por ello que aunque hay que cuidar y trabajar el posicionamiento SEO, hay ocasiones en las que no podemos descuidar el SEM.

Aunque a simple vista invertir en SEM parece sencillo, hay que tener ciertos conocimientos en su funcionamiento y darle importancia a ciertos aspectos que veremos a continuación.

Google AdWords, Google Ads o SEM

Google, a través de esta plataforma, ofrece a determinados usuarios la posibilidad de insertar sus anuncios en lo más alto del buscador, para ser los primeros que aparezcan tanto del buscador de Google como en Google Maps.

No todos los anunciantes pueden aparecer en Google Ads, sino que a través de pujas se escoge a los más idóneos para cada búsqueda.

¿Cómo conseguirlo?

Para llevar a cabo esta campaña es necesario establecer una serie de keywords o palabras clave que hará que cuando los usuarios utilicen esas mismas palabras, tú aparezcas primero en el buscador gracias a las Google Ads. Pero, no vayamos tan deprisa, primero hay que realizar unos pasos previos para que esta inversión sea lo más efectiva posible.

Primer paso: análisis del público objetivo

Saber a quién te diriges es esencial para poder establecer las palabras clave de tu estrategia. No es lo mismo dirigirse a jóvenes, adultos o a gente de una determinada ideología o sentimiento. Piensa bien a quién le interesa aquello que ofreces para poder definir al máximo tu target.

Segundo paso: pensemos en posibles palabras clave

Coger y establecer la primera palabra clave que se nos ocurra es un error. Lo primero no siempre es lo mejor y analizar un mismo aspecto desde diferentes perspectivas hará que tomemos una decisión más acertada.

Por ello, es necesario pensar en todas las palabras clave o conjuntos de palabras que puedan servir para describir nuestros producto o servicio y que serían las utilizadas por nuestro target para encontrarnos. A la hora de decidirlas, hay que pensar que si tú fueses tu público objetivo qué buscarías para encontrarte.

Google Keyword Planner, Google Trends o Übersuggest son algunas de las plataformas que pueden ayudarte a buscar las palabras clave que mejor encajen con tu negocio.

Tercer paso: pujar por palabras clave

Una vez tengamos las posibilidades, habrá que pujar en Google AdWords aquellas que consideremos más idóneas a nuestro producto o servicio. Para poder conseguir los mejores resultados puede ser útil contratar a una agencia de posicionamiento SEO que conozca cómo funciona la plataforma para que optimice la selección realizada. De esta forma, la agencia acabará desechando aquellas que no considere atractivas o relevantes para mejorar el posicionamiento.

Es importante tener en cuenta que la selección de palabras clave para el posicionamiento no será indefinida, sino que habrá que estar modificando las palabras clave constantemente. ¿Para qué? Para poder analizar la rentabilidad que nos ofrece Google Ads con diferentes opciones. Tras haber realizado ensayo/error durante un periodo de tiempo, eliminaremos aquellas que no ofrezcan buenos resultados y potenciaremos aquellas que consigan un mayor número de clientes potenciales.

¿Para qué utilizamos Google Ads?

En definitiva, utilizaremos esta estrategia, tan válida como cualquier estrategia de posicionamiento SEO, para maximizar el número de visitas que se realizan en nuestra web de la forma más rápida posible. Para conseguirlo pagaremos sólo por los resultados que obtengamos, es decir, pagaremos por las veces que los usuarios hayan hecho “click” en nuestra página (coste por clic) a través de las Google Ads. 

En Galope Bravo esperamos que esta información te haya sido de ayuda, para más información, ayuda o consultoría de comunicación digital en Valencia, branding y desarrollo web, no dudes en contactarnos.