Hoy en día, más en entornos que están cambiando continuamente, es fundamental que las marcas se mantengan actualizadas con las nuevas tendencias de marketing digital que asoman en el mercado, con la intención de mejorar su imagen y fortalecer la relación con sus clientes actuales, así como buscar la atracción de consumidores potenciales.

Seguro que más de una vez has oído hablar del brand storytelling, pero ¿tienes claro en qué consiste? El storytelling es una modalidad del marketing de contenidos basada en contar historias donde la marca y sus productos son los protagonistas, con la intención de conectar emocionalmente con su público objetivo y generar engagement. No se trata únicamente de contar una historia que enganche, sino que vaya acorde con el resto de la estrategia de marketing y que, además, apele a las emociones, creando un impacto directo en el cliente.

Sin embargo, a pesar de que el storytelling continua siendo una técnica que permite obtener resultados efectivos, no implica siempre un aumento del compromiso hacia la marca. Por eso mismo, ha entrado en juego el storyscaping: un concepto estratégico que tiene como objetivo mejorar la experiencia del cliente y provocar en él emociones, a través de historias en las que se le involucra y se le muestra que la marca puede brindarle aquello que necesita, a fin de conectarlo con ella de por vida.

Aun así, no es un concepto reciente, pues surgió en 2014 de la mano de Gastón Legorburu y Darren McColl, dos pensadores del marketing, quienes hablan largo y tendido sobre él en su libro Storyscaping: Stop creating ads, Start creating worlds. Un mensaje claro y conciso: “deja de crear anuncios y empieza a crear mundos”.

El storyscaping podría considerarse como una evolución del storytelling, ahora digital. Igual que este, su base está en contar historias que lleguen a generar engagement hacia la marca en su público objetivo, pero con una diferencia: las historias que se cuentan están inspiradas en los propios clientes, siendo ellos ahora los protagonistas y no la marca, como venía siendo hasta el momento.

Como vemos, este concepto antepone contar una historia que enganche y fidelice, en lugar de centrarse únicamente en vender el producto que se ofrece y potenciar la presencia de marca. Entonces, deja de contar lo que hace tu marca y empieza a narrar cómo tus productos son la solución a los problemas que tiene tu público objetivo. Pues, si consigues que tu target se sienta identificado con la marca y sus valores, los productos se van a vender solos. Incluso, puede darse el caso en el que tus clientes lleguen a confiar tanto en la marca que adquieran productos que ni siquiera tenían pensado comprar.

Por eso, aunque a priori no lo parezca, son cada vez más marcas las que piden ayuda con el storyscaping a una agencia de marketing digital, a fin de construir una historia que atrape a su target y logre fidelizarlo, incluso convertirlo en embajador de marca de cara a las personas que integran su círculo más cercano, pues pocas cosas hay más potentes que el boca a boca, y más si quien te lo cuenta es alguien de confianza.

“Usa la coma, no el punto”

Así pues, como explican Legorburu y McColl, céntrate en contar historias que no tengan fin y sean capaces de perdurar en el tiempo (contenido evergreen). Salte de la estructura típica de presentación, nudo y desenlace, y empieza a crear historias que puedan nutrirse continuamente de nuevas experiencias en las que involucres al cliente, con la intención de permitirle interactuar con la marca y sentirse parte de ella, sin dejar de lado ese as en la manga que nos brinda el seguir avanzando e introduciendo mejoras.

En conclusión, como marca adherida al cambio, debemos tener en cuenta que ahora los consumidores sienten mayor afinidad con una marca que apuesta por aflorar las emociones de su target a través de las experiencias que se pueden vivir con el producto, que no por las emociones que pueda suscitar una simple historia contada. Es decir, una línea muy fina que diferencia el hecho de que te cuenten la historia y te quedes con la copla (storytelling), o que acabes totalmente inmerso en ella (storyscaping).

Por último, desde Galope Bravo queremos darte algunos tips para crear un buen storyscaping:

  1. Integra el factor sorpresa: evita los estándares. Nada de historias que los consumidores están ya hartos de escuchar. Usa la imaginación para conseguir que tu público se quede con la boca abierta y quiera seguir escuchando tu historia. “Be diferent”.

  2. Humaniza tu marca: mostrar tu lado sensible aumenta las posibilidades de que tu historia llegue al corazoncito de tu target y consigas ganar su confianza.

  3. Crea experiencias memorables: al contar tu historia, busca que aquello que quieres transmitir con ella se quede en la mente de tu público objetivo.

  4. Utilízalo en tu web y tus redes sociales: cuando publicas cualquier contenido en redes, sea una foto, un texto o un vídeo, estás dejando huella, tu marca. Por tanto, intenta impactar en tus seguidores de un modo brutal, no dando pie a caer en el olvido.

Y si no acabas de verlo claro y necesitas que te echemos una mano, ¡tu agencia de marketing digital en Valencia estará siempre dispuesta a galopar contigo!