Desde las sufragistas hasta la cuarta ola feminista (la que vivimos en la actualidad), las mujeres han conseguido alzarse con miles de victorias en su lucha diaria en contra de las opresiones que han sufrido desde el inicio de los tiempos por parte de la sociedad, y aunque aún queda mucho por lograr, han conseguido llegar lejos. El derecho al voto, derecho a trabajar, a la educación, etc.. Son cuestiones que hace siglos ni se hubiesen imaginado, y que han logrado con un arduo trabajo. Trabajan cada día para que se les valore por lo que son, por sus habilidades, independientemente del sexo.

En otro campo en el que han conseguido avanzar es en el del marketing y la publicidad. La típica mujer promocionando un producto de limpieza, cuidando de los niños, con poca ropa y poses sugerentes, compañeras de trabajo pero enemigas… Son muchas de las imágenes que hemos visto durante muchos años en más de una campaña publicitaria y que, a día de hoy, seguimos viendo. Este tipo de campañas siguen promoviendo y creando estereotipos sobre la mujer. Sin embargo, durante los últimos años se ha cambiado de paradigma: los anuncios deben empoderar a la mujer, mostrar cómo es realmente, al natural.

Y aquí es cuando aparece el femvertising (que proviene de feminism y advertising), utilizado por las empresas que tienen una visión igualitaria. Nace de la necesidad de crear campañas publicitarias que escapasen de los roles de género, mostrando a una mujer fuerte, libre, capacitada, natural e independiente. Y es que las empresas deben adaptarse a los cambios en la sociedad, ya que durante los últimos años las agresiones a mujeres, tanto verbales como físicas, se pagan caro y te pueden llevar a la ruina. No hay impunidad, si creas un anuncio donde sale una mujer agarrada de las muñecas por un hombre, rodeada de 3 hombres más viendo la escena (como hizo Dolce&Gabbana), ten por seguro que afectará a tu reputación como marca y perderás clientes.

El femvertising ayuda a fomentar la igualdad y a romper con los estereotipos femeninos. Además, también ayuda a las empresas ya que mejora su reputación entre los consumidores, creando fidelidad y confianza, según un estudio sobre Femvertising de SheKnows. Este mismo estudio reveló que el 52% de los encuestados ha comprado productos porque les gusta como refleja la imagen de la mujer, por lo que aumenta las ventas. ¿Quieres conocer algunas empresas que se han unido al cambio? A continuación te dejamos 3 ejemplos de campañas de marketing que han roto con los roles de género:

Like a girl

La marca Always lanzó una campaña cuyo objetivo era redefinir el concepto de hacer las cosas “como una niña”, convirtiéndolo en algo positivo y no despectivo como lleva siendo desde hace años. “Corres como una niña”, “lloras como una niña” o “peleas como una niña” son frases que siempre han tenido una connotación negativa, y esta campaña las transforma para convertirlas en signos de fortaleza y valentía.

The big sister machine

Goldie Box, una empresa de juguetes norteamericana, se dedica a fabricar juguetes para niñas. Lo especial de esta empresa es que sus juguetes están pensados para romper los estereotipos puestos a las mujeres, y así lo quisieron mostrar en su campaña “ GoldieBox vs. the Big Sister machine”.

Ban Bossy

LeanIn.org lanzó una campaña en 2014 que criticaba el uso de la palabra “mandona” para describir a aquellas mujeres que son asertivas, ya que es estigmatizante y puede desanimar a las mujeres a la hora de buscar puestos de liderazgo.

Desde Galope Bravo apostamos por el femvertising. La igualdad es, y debe ser siempre, un pilar fundamental de una sociedad libre y justa. Las mujeres han decidido qué publicidad les gusta, y la industria y el marketing deben adaptarse a estos valores, incorporar la perspectiva de género nos solo en sus campañas, sino en la filosofía de la empresa.