¿Hay algo que le guste más a un cliente que el marketing experiencial? Si hay algo que les gusta a las personas es sentirse partícipes de algo, y el marketing experiencial nos permite lograr esas aspiraciones de nuestros consumidores. Soy de esas personas a las que le encanta entrar a tiendas como Lush, donde entras y los trabajadores te hacen probar los productos, te cuidan, te hacen demostraciones, donde el olor y el aspecto de los productos ya de por sí te llama la atención. En otras palabras, un festín para tus sentidos y sentimientos. Ellos sí que saben lo que hacen en lo que a marketing de experiencias se refiere.

El marketing experiencial se basa en crear experiencias memorables para todas aquellas personas que interactúan con tu marca, con la finalidad de establecer vínculos emocionales y relaciones a largo plazo con la clientela. La filosofía de esta estrategia de marketing es que el consumidor es el centro, no lo es el producto, ni los trabajadores, ni la empresa, solo la persona. Te permite llegar al corazoncito de la gente, a que te recuerden y te tengan en cuenta, ¿qué empresa no quiere eso? Sin embargo, muchas caen en el error de pensar que una “experiencia” solo se puede vivir en persona, y aunque la RAE define este término como el “hecho de haber sentido, conocido o presenciado alguien algo”, el medio digital también nos da la oportunidad de dar a nuestros clientes experiencias que no olvidarán en su vida.

La primera norma es básica: tienes que lograr crear sentimientos en tu cliente. Felicidad, tristeza, entusiasmo, diversión. ¡El medio digital y la tecnología nos permiten crear todos estos sentimientos! Y la creatividad será tu mejor aliado en este tipo de estrategia. Salte de la norma, de lo de siempre, tienes que sorprender, impactar al cliente, sino tu estrategia no habrá servido para nada. Además, siempre debe haber interacción, no podemos aislar al cliente. Estas acciones de marketing experiencial sirven para humanizar a la marca y establecer relaciones a largo plazo con el cliente, además de que ayudarán a tu marca a incrementar su relevancia.

Aunque es verdad que en el ámbito digital no podemos estimular sentidos como el olfato, el gusto y el tacto, sí que podemos estimular la vista y la oída. Hazte con recursos sensoriales como música, efectos especiales, colores, juegos visuales. El diseño de tu página web, tus recursos audiovisuales, las redes sociales, tu storytelling. También puedes hacer uso de la creación de juegos y aplicaciones temporales para promocionar productos/servicios que vaya a comercializar tu empresa. Siempre con la idea en mente de lo que hemos mencionado anteriormente, el cliente es el centro de esta estrategia. Teniendo en cuenta tus objetivos será más eficiente enfocarla de una forma u otra.