¿Has tenido alguna vez la sensación de que tu smartphone te vigila cual cámara de seguridad?

Todos conocemos a la típica persona que es fan de las teorías conspiranoicas y que más de una vez ha comentado que nuestros teléfonos nos espían y que toda la información que recopilan es usada por agencias de espionaje como la CIA o incluso por servicios de inteligencia rusos para tenernos controlados. Algunas personas se llevan las manos a la cabeza “¿Cómo van a estar espiandonos?”, son escépticas, puede ser por miedo o simplemente por incredulidad. Si eres una de estas personas, siento tener que ser yo la que te lo diga, pero efectivamente, nuestros teléfonos nos “espían”. Aunque realmente el término “espiar” resulta exagerado, ya que más bien estamos hablando de una cesión en el uso y recopilación de nuestros datos.

Soy de las personas que se pasa una tarde entera hablando con amigos sobre las ganas que tengo de irme de viaje a Tokio, o de lo mucho que necesito pantalones y ropa nueva, y que cuando se mete en Instagram o en cualquier página web lo único que le aparece son anuncios relacionados con viajes o ropa. Al principio siempre me sorprendía y pensaba: ¡Joder qué casualidad! Pero de casualidad nada. Todos tenemos ese stalker que conoce a dónde vamos, de qué hablamos, qué nos gusta e incluso con quién estamos, qué música escuchamos, y muchas otras cosas. Este famoso acosador vive en nuestros smartphones y no es otro más que Google.

Carles Garrigues, profesor de informática y telecomunicaciones en la UOC, nos lo dice bien claro: “los móviles pueden escucharnos por los micrófonos, pueden grabar vídeos, hacer capturas de pantalla o utilizar el GPS para saber cosas de nosotros”. Las aplicaciones utilizan algoritmos y complicados procedimientos, que ya desearía tener Joe el protagonista de la famosa serie “You”, para conocer mejor a sus usuarios. Así, todos nuestros datos son usados por estas aplicaciones para darnos una publicidad personalizada, crear publicidad segmentada en función al perfil de cada consumidor en la red. Y es que las empresas en la actualidad dedican gran parte de su inversión en marketing digital para así crear publicidad y contenido para los dispositivos móviles. Es por esto que cuando hablas de irte un fin de semana a Londres con tu pareja, más tarde te aparecen anuncios de hoteles en la conocida capital británica.

Sin embargo, se considera que el uso de esta estrategia de marketing puede ser imprudente, ya que su uso se está incrementando en una era en que los usuarios tienen más conciencia y preocupación sobre la protección de sus datos, y a muchos no les hace gracia que haya entidades que posean su información. Esto puede disminuir la confianza de las personas hacia las aplicaciones y puede crear, además, rechazo hacia las empresas o marcas que salgan publicitadas. Desde Galope Bravo te ofrecemos nuestros servicios para implementar estrategias de marketing digital mucho más adecuadas para hacer llegar a tu marca a lo más alto.

¡Pero que no cunda el pánico! Si el hecho de saber que estás siendo escuchado y “vigilado” te inquieta y te quita el sueño, tranquilo, puedes evitarlo. Cuando nos descarguemos una aplicación siempre se nos pedirán los permisos para que dicha aplicación pueda utilizar el micrófono, la cámara, acceder a tus contactos, etc. Siempre que no concedas ese permiso, no serás “vigilado” y podrás dormir cual bebé.